A veces olvidamos que ningún lugar empieza con nosotros. Entramos en una casa, cruzamos una plaza o caminamos por una calle y apenas reparamos en que, antes de nuestros pasos, otros muchos pasaron por allí, otras manos abrieron aquellas puertas, otras voces llenaron aquellas habitaciones y otros ojos miraron por esas ventanas. Quedaron sus risas, sus preocupaciones, sus silencios y esas pequeñas cosas que dan memoria a los lugares.
En estos años he escrito sobre muchas personas que han vivido en nuestro pueblo, Almodóvar del Campo, con la idea de hacer crecer nuestra consciencia sobre la existencia de una historia en el espacio que compartimos temporalmente con esos personajes. Por eso quizá convenga caminar más despacio y mirar de otro modo lo que nos rodea. Las casas, las calles y las plazas no son solamente adoquines, madera o ladrillo; son también el poso de quienes anduvieron por ellas y las habitaron antes que nosotros. Nosotros no hacemos más que añadir un capítulo a una historia que viene de lejos y que seguirá cuando nos hayamos ido. Y algún día otros ocuparán nuestros espacios, abrirán nuestras puertas y caminarán por donde ahora caminamos, sin saber que allí, mucho antes, también vivimos nosotros. Tal vez esa conciencia, humilde y sencilla, sea una de las pocas maneras que tenemos de respetar verdaderamente los lugares que llamamos nuestros.
Voy a escribir sobre otro personaje nacido en Almodóvar del Campo, a inicios del siglo XX, viviendo en unos tiempos difíciles y viscerales. Compartió parte de su vida en el mismo espacio, pero tempranamente se vio obligado abandonar este entorno. Miguel Prieto Anguita nació en noviembre de 1907 en Almodóvar del Campo, provincia de Ciudad Real, en el seno de una humilde familia de tradición campesina. La informacion sobre él es muy numerosa y se han escrito muchos artículos sobre su vida y obra. En los próximos párrafos me gustaría glosar su vida, con el fin de que tomemos consciencia de su existencia, silenciosa, como dice el titulo y que de esta forma comprendamos mejor la nuestra propia.
Fotografía de Miguel Prieto
Orígenes, infancia y formación práctica (1907-1930)
Miguel fue hijo de Sofía Anguita Romero y de Isidro Prieto Santos, quien se desempeñaba como mecánico-maquinista en la Electro Harinera Panificadora, una fábrica local que suministraba electricidad, harina y pan a Almodóvar. Miguel, que tuvo tres hermanos, pasó toda su infancia en este entorno predominantemente rural y con limitadas opciones de acceso a la cultura. Vivió Al final de la calle Real llegando a San Antón, y era vecino de mi tío-abuelo Jacinto Perez-Serrano y de Antonio Morales, con los que posiblemente compartió juegos en la plaza de San Antón. Cursó sus estudios primarios hasta 1916. Más adelante, siguiendo los firmes deseos de su padre, ingresó en la Academia Politécnica que había en Almodóvar para especializarse en matemáticas y adiestrarse como técnico mecánico. No obstante, su innata vocación artística comenzó a manifestarse tempranamente de forma autodidacta, imitando y copiando las manifestaciones de su tiempo y, muy recurrentemente, recurriendo a motivos de arte religioso.
El punto de partida de su formación artística se localiza en la vecina Puertollano, adonde se trasladó al cumplir los quince años tras abandonar el colegio. Allí trabajó como aprendiz en el taller de Manuel Santos, que era primo de su padre, un escultor y decorador que lo inició formalmente en la pintura, el dibujo, la escultura y el modelado ornamental. Prieto ejerció como diseñador y modelista durante varios años en el taller, adquiriendo una profunda noción constructiva y volumétrica del espacio. Este aprendizaje práctico de modelado tridimensional resultaría decisivo tanto para su posterior lenguaje pictórico como para la rígida estructuración que aplicaría en el diseño gráfico y la página impresa.
Con una vocación clara hacia las artes plásticas, en 1924 se trasladó a Madrid para ingresar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Si bien algunas fuentes registran su matriculación académica oficial, los testimonios históricos sugieren que su formación transcurrió principalmente de manera independiente, estudiando y experimentando por su cuenta. Frecuentó asiduamente el Museo del Prado y asistió a los estudios independientes de los escultores Victorio Macho y Julio Prat, así como a la Academia Libre del pintor Julio Moisés. Para poder subsistir en Madrid, Prieto tuvo que ejercer diversos oficios manuales, destacando su trabajo como pintor de brocha gorda y como copista del Prado.
Cuadro: El día de la boda
En 1926 obtuvo una beca de dos años otorgada por la Diputación Provincial de Ciudad Real, otorgada gracias a una alabada copia del cuadro de Juan Antonio Benlliure "Por la patria". Esta ayuda económica le permitió financiar su educación e incluso realizar un fructífero viaje de estudios a París, donde entró en contacto con las vanguardias históricas. A pesar de residir en la capital, regresaba puntualmente cada verano a la casa paterna en Almodóvar del Campo, donde continuaba pintando retratos de la burguesía y de su círculo íntimo, tales como el de la marquesa de Salinas o el de Juanita de Mateo en el verano de 1928. En el verano de 1928 inició sus colaboraciones gráficas en prensa, ilustrando a personalidades de la música en el diario católico-agrario El Pueblo Manchego, bajo la sección "Nuestros pintores".
Hacia 1929, realizó el servicio militar destinado en la sección de cartografía, imprenta y editorial del Estado Mayor. El riguroso trabajo con mapas, dibujo lineal y litografía unificó definitivamente en su sensibilidad la precisión geométrica de la cartografía y el arte libre de vanguardia. Al iniciar la década de 1930, sus primeros años de actividad eclosionaron con gran fuerza. En la Semana Santa de 1930 ilustró un número extraordinario de El Pueblo Manchego con sus dibujos "La Oración del Huerto" y "El Descendimiento".
La vanguardia, la militancia y la escena republicana (1931-1936)
El año 1931 marcó una transición definitiva en su vida: con la proclamación de la II República adoptó una firme ideología de izquierda afiliándose al Partido Comunista de España (PCE). En noviembre contrajo matrimonio en Madrid con su paisana Ángela Ruiz Jiménez (también llamada Ruiz Ramírez) natural de Piedrabuena (Ciudad Real); y comenzó a preparar su primera muestra individual. Esta primera exposición individual se inauguró en enero de 1932 en el Ateneo de Madrid, consagrándose como un rotundo éxito de crítica y de público. Sus óleos y grabados revelaron una madurez asombrosa. El crítico Manuel Abril destacó de inmediato "la gracia y la fuerza" de su pintura, y el célebre crítico Juan de la Encina le dedicó un largo artículo en El Sol señalando que las obras de aquel muchacho que apenas superaba la veintena revelaban un "firme viento de porvenir", definiéndolo como un futuro pintor firmemente armado de dibujo rítmico, volumen, arte de la composición, humor y patetismo, consagrándolo formalmente como una de las promesas más sugerentes de la Edad de Plata. Poco después, en febrero de ese mismo año, participó en la exposición colectiva organizada por la Sociedad de Artistas Ibéricos en el Ateneo Mercantil de Valencia.
La Tarumba
Miguel Prieto fue uno de los fundadores y primeros afiliados de la Asociación de Escritores y Artistas Revolucionarios (AEAR) en Madrid. El 16 de marzo de 1933, pronunció la conferencia "Arte y revolución social" en la Sección Sociológica del Fomento de las Artes de Madrid. En mayo del mismo año, presentó su segunda exposición individual en el Ateneo, compuesta por catorce óleos de gran fuerza expresionista y fondo social (como Central eléctrica o Lavanderas), sobre los cuales el crítico Enrique Azcoaga dictó la conferencia "Color y gesto". En julio de 1933, firmó una carta pública de solidaridad intelectual con las protestas acontecidas en el Teatro Beatriz. Asimismo, colaboró con ilustraciones de fuerte crítica social (como el dibujo "Puerto de Sevilla") para el tercer número de la revista Octubre, y en diciembre participó en la I Exposición de Artistas Revolucionarios en el Ateneo madrileño.
El 28 de abril de 1934 se representó en el Teatro Español de Madrid la ópera de títeres El retablo de Maese Pedro de Manuel de Falla, para la cual Prieto confeccionó los decorados y un guiñol de fantásticas proporciones, bajo la dirección escénica de Cipriano Rivas Cherif. En mayo, colaboró en el Hotel Florida con el teatro de la compañía La Barraca de Federico García Lorca, encargándose de los decorados interiores del Retablillo de Don Cristóbal. Paralelamente, asumió la dirección del Guiñol Octubre de la AEAR, diseñando los trajes, máscaras y decorados para la "Gran Fiesta Cultural" del 30 de junio de 1934 en el Teatro María Guerrero, donde se representó Bazar de la Providencia de Alberti y Farsa del usurero de Rafael Dieste. También en 1934 se desempeñó como escenógrafo y actor en las Misiones Pedagógicas, diseñando muñecos y decorados para el Retablo de Fantoches y recorriendo con escritores como Luis Cernuda o Emilio Prados diversas localidades de Zamora, Asturias, Burgos y Málaga. Hacia finales del año, ilustró de forma minuciosa y con un aire rupturista el libro Estampas de aldea de Pablo de Andrés Cobos. Asimismo, a finales de 1934, concibió junto a Lorca y Pablo Neruda en la Cervecería Correos de Madrid la fundación de su propia compañía teatral, a la que Neruda bautizó como La Tarumba.
Retrato de Angelita y Miguel
El 26 de enero de 1935, la compañía La Tarumba realizó su exitoso debut oficial en el Lyceum Club Femenino de Madrid, representando Los habladores de Cervantes y El retablillo de Don Cristóbal de Lorca. Prieto asumió la confección de los títeres con pasta, papel y cola, además de la pintura de los decorados. Tras una segunda representación en el Lyceum el 9 de febrero de 1935, la compañía fue contratada para la III Feria del Libro de Madrid, donde ofrecieron cuatro representaciones en la Plaza de Colón, ampliando su repertorio con adaptaciones como el Entremés del mancebo que casó con mujer brava de Alejandro Casona o el Entremés del dragoncillo de Calderón de la Barca. Con la firme intención de profundizar en sus estudios escenográficos, el 6 de febrero de 1935 solicitó una pensión a la Junta para Ampliación de Estudios (JAE) para asistir a los talleres de André Bol en París, solicitud que fue desestimada. Durante este periodo, continuó ilustrando publicaciones de vanguardia como la revista malagueña Sur o El Tiempo Presente.
En los primeros meses de 1936, con la llegada del Frente Popular, La Tarumba ofreció una representación de gran formato en el Teatro Español. Prieto asistió en febrero a la comida-homenaje a Alberti y María Teresa León en el Café Nacional. Su consagración teatral de gran formato llegó el 19 de mayo de 1936 con el estreno, en el Teatro Cervantes, de la obra en un acto El secreto de Ramón J. Sender, representada por el grupo del Círculo Popular Cervantes, para la cual Prieto diseñó una escenografía que el diario El Sol consideró "realizada con insuperable acierto".
Miliciano, antes morir que retroceder
La guerra civil y el arte de trinchera (1936-1939)
Al estallar la Guerra Civil en julio de 1936, Miguel Prieto Anguita volcó toda su energía creadora en la defensa activa y apasionada de la causa de la Segunda República Española. Su actividad durante este período combinó una intensa labor de propaganda gráfica, periodística, escenográfica y de teatro popular que llevó a cabo en varios frentes. De inmediato, Prieto se convirtió en socio fundador de la Alianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura y en el secretario de su Sección de Artes Plásticas. Asumió la dirección artística de El Mono Azul, el órgano de expresión más célebre de la resistencia madrileña, e ilustró otras publicaciones de combate como Acero, Ahora e Índice. Desde el Taller de Artes Plásticas diseñó numerosos carteles de propaganda, destacando el icónico cartel ¡Milicianos!... Antes morir que retroceder, editado por la Dirección General de Bellas Artes.
En el ámbito teatral, colaboró en la fundación de Nueva Escena, la compañía cooperativa de la Alianza. Para su función inaugural en el Teatro Español, el 20 de octubre de 1936, Prieto diseñó la escenografía de la farsa satírica Los salvadores de España de Rafael Alberti. Su decorado, descrito como una colorida estampa que dialogaba a la perfección con la caricatura de Alberti, fue un rotundo éxito que lo consagró como uno de los primeros escenógrafos del momento. En noviembre de 1936, ante el traslado gubernamental, se estableció en Valencia, donde fue responsable de la revista El Buque Rojo y colaboró con ilustraciones en las publicaciones antifascistas Línea, Vanguardia y Nueva Cultura. El 30 de diciembre de ese año, escenificó en el Teatro Olimpia de Valencia una representación de propaganda con su guiñol, incluyendo la Parodia de Queipo y Salvadores de España.
En febrero de 1937, Miguel Prieto se incorporó a las Milicias de la Cultura. Con el Subcomisariado de Propaganda del Comisariado General de Guerra, del cual Prieto tenía carnet oficial como "Responsable del Guiñol", llevó su teatrillo portátil, La Tarumba, directamente a las trincheras, hospitales de sangre, fábricas y escuelas de los frentes republicanos en Madrid, Valencia, Granada y Barcelona. Acompañado por su esposa Angelita y los poetas Luis Pérez Infante y Felipe Camarero Ruanova, el teatro portátil se montaba en apenas quince minutos en la primera línea de combate.
Dibujo de Antonio Machado
El repertorio de este "guiñol satírico" consistía en farsas que ridiculizaban severamente a los generales sublevados y a los líderes fascistas europeos. Entre las piezas más representadas figuraban Los salvadores de España y Radio Sevilla (de Alberti), El retablillo de don Cristóbal (de Lorca), y obras de autoría propia de Prieto con Pérez Infante, como Defensa de Madrid y lidia de Mola (en la que el general Mola era representado con un disfraz de toro lidiado por un miliciano, mientras Hitler aparecía caricaturizado como un cañón que caía en un orinal). La Tarumba completó una colosal labor de agitación: las Milicias de la Cultura registraron 78 representaciones de guiñol ante los soldados en 1937 y 86 hasta mayo de 1938. En julio de 1937, Prieto firmó la "Ponencia colectiva" en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura en Valencia, abogando por un arte revolucionario pero distante del realismo socialista dogmático. Entre agosto y septiembre de 1937, viajó a la Unión Soviética en una delegación oficial integrada por Cipriano Rivas Cherif, la actriz Gloria Álvarez Santullano, Francisco Martínez Allende y el poeta Miguel Hernández para asistir al V Festival de Teatro Soviético en Moscú, Kiev y Leningrado.
De regreso a España, Prieto hizo escala en París y visitó el Pabellón Español de la Exposición Internacional de 1937, donde se exhibieron cinco dibujos suyos a pluma de temática bélica (como Espigadoras, Soldados en el frente o Composición alegórica de los desastres de la guerra) que compartieron espacio junto al Guernica de Picasso y las obras de Miró, Alberto Sánchez y Josep Renau.
En octubre de 1937 fue nombrado vocal del recién creado Consejo Central del Teatro (CCT) junto a intelectuales como Antonio Machado, María Teresa León y Max Aub. En marzo de 1938, el Ministerio de Instrucción Pública le asignó oficialmente la dirección del Guiñol de las "Guerrillas del Teatro y el Guiñol" con una subvención mensual para recorrer los frentes de combate. En 1938, Prieto se trasladó a Barcelona con el Gobierno de la República y fue nombrado Comisario de Propaganda y Prensa del Ejército Popular del Ebro, para el que diseñó folletos técnicos y el número Extraordinario de Operaciones del Ejército del Ebro. En la sitiada Barcelona, Prieto trabajó durante meses en su estudio preparando un nuevo y suntuoso "Retablo de Marionetas", con figuras meticulosamente policromadas y vestidas como imágenes religiosas. Trágicamente, a punto de ofrecer sus primeros espectáculos, una bomba cayó sobre su estudio y destruyó por completo el teatrillo en ciernes.
Tras la caída de la República, el 9 de febrero de 1939, Miguel Prieto Anguita cruzó la frontera francesa el 9 de febrero de 1939 junto a las fuerzas del Ejército del Ebro. En Francia, sufrió la reclusión en campos de concentración como Saint-Cyprien y Argelès-sur-Mer. Logró salir de Saint-Cyprien el 28 de febrero para reunirse con su familia en Perpiñán y, tras un breve paso por Toulouse y París, se incorporó a la recién fundada Junta de Cultura Española. Gracias a la mediación del pintor mexicano Fernando Gamboa y de Juan de la Cabada, el 6 de mayo de 1939 embarcó en el puerto francés de Saint-Nazaire en el transatlántico holandés Veendam junto a destacados intelectuales del exilio. El periplo marítimo los llevó por Southampton (Gran Bretaña), Halifax (Canadá) y Nueva York, donde llegaron el 17 de mayo. Finalmente, la familia, compuesta por el artista, su esposa Angelita Ruiz Ramírez y su primogénito de seis años, Miguel Prieto Ruiz, cruzó la frontera mexicana por Nuevo Laredo el 24 de mayo de 1939, llegando a la Ciudad de México, dos días después, el 26 de mayo.
Extracto de documento de registro en Staten Islan, Nueva York
El exilio en México y la refundación gráfica (1939-1956)
El núcleo familiar que se estableció en la capital mexicana. Prieto tuvo que adaptarse rápidamente al nuevo entorno. Casi de inmediato se incorporó a la plástica monumental colaborando con David Alfaro Siqueiros y el fotomontador Josep Renau en el emblemático mural Retrato de la burguesía (1939-1940) para el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME). Asimismo, trabajó como linotipista e ilustrador para la Editorial Leyenda, donde se encargó de ilustrar obras clásicas como La Celestina de Fernando de Rojas y La esfinge mestiza de Juan Rejano.
Su segundo hijo, Ángel Prieto Ruiz, nació ya en tierras mexicanas en el seno del exilio familiar. Creció plenamente integrado en la vida del país de acogida y desarrolló una destacada carrera académica, llegando a desempeñarse como profesor e investigador en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha tenido un rol sumamente activo en el retorno y conservación de la obra de Miguel Prieto, habiendo donado una invaluable colección de dibujos originales de su padre al Museo Reina Sofía en 2020 y el monumental retrato al óleo de Antonio Machado de cuerpo entero (pintado en 1946) a la ciudad de Segovia en 2021.
Miguel Prieto se convirtió en el gran renovador del diseño editorial y la tipografía en la segunda mitad del siglo XX en México, fundando una sólida escuela y tradición basada en el rigor y la elegancia. En 1940, se encargó de la dirección artística y maquetación de la revista popular hispanoamericana Romance, que sirvió de laboratorio para desplegar su talento tipográfico. Posteriormente, diseñó y cuidó numerosas publicaciones fundamentales del exilio y la escena cultural local, tales como España Peregrina, España Popular, Nuestro Tiempo, Sinopsis, Ultramar (1947) y la Revista de la Universidad de México.
La piel de Toro
En 1947 fue nombrado jefe de Publicaciones y director artístico del Departamento de Prensa y Propaganda del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), donde rediseñó la revista México en el Arte y supervisó minuciosamente todos los impresos oficiales del instituto, incorporando letras hechas a mano con extrema precisión. A partir de 1950, asumió la diagramación del mítico suplemento semanal México en la Cultura del diario Novedades, dirigido por Fernando Benítez, donde revolucionó el diseño de prensa con un estilo asimétrico y dinámico. Su obra cumbre en el ámbito editorial fue la majestuosa primera edición de lujo del Canto General de Pablo Neruda (1950), una de las joyas tipográficas más hermosas del siglo XX en el continente, que contó con guardas e ilustraciones originales de Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros.
La vertiente escénica fue una de sus pasiones constantes. En un principio intentó reactualizar su experiencia del guiñol español creando una escuela-taller de títeres en México, pero el proyecto no prosperó debido a sus contenidos de agitación político-social. Tras este intento, realizó decorados para entremeses clásicos y, en 1946, debutó con gran éxito en el diseño de escenografías y decorados para ballet, que sirvieron como plataforma de difusión internacional de su trabajo. A partir de 1952, se volcó prioritariamente en la escenografía teatral de gran formato, logrando realizaciones memorables para obras como No es cordero..., que es cordera de León Felipe (1953), Seis personajes en busca de autor de Pirandello (1954) y Los justos de Camus (1955), donde demostró una asombrosa madurez e inspiración creativa.
La vaca Parturienta
Hacia 1952, Prieto decidió retirarse de la intensidad del diseño gráfico institucional para centrarse en la pintura de caballete y el muralismo. En su pintura del exilio reconstruyó de manera intensa y expresiva la memoria dolorida de la guerra y la resistencia del pueblo español a través de poderosas alegorías políticas, como La piel de toro (1943) o Los lobos del capitalismo (1950), retratos como los de Antonio Machado, Miguel Hernández o Dolores Ibárruri, y delicados bodegones que asimilaban el color y la sensibilidad de su patria de acogida. Su principal obra monumental en México fue el mural al fresco El hombre contempla el cielo en el Observatorio Astrofísico de Tonantzintla, en Puebla, que sintetiza con gran poesía el cosmos y el humanismo.
En el plano pedagógico, su legado pervivió en su discípulo más brillante, Vicente Rojo, quien ingresó como su asistente y aprendiz de tipografía en enero de 1950. Rojo siempre consideró a Prieto como su gran maestro de diseño y de vida, heredando de él la rigurosidad, la elegancia tipográfica y el concepto de la "democracia visual". Miguel Prieto falleció repentinamente de forma prematura a los 48 años el 12 de agosto de 1956 en la Ciudad de México. Sus restos descansan en el Cementerio Español de la capital mexicana, dejando un vacío profundo pero un legado perdurable en la cultura visual de ambos lados del Atlántico.
La aldea incendiada. En este cuadro parece que el subconsciente le jugó una mala pasada y la torre de la Iglesia que representa puede tener cierto parecido a la de La parroquia de la Asunción de Almodóvar del Campo
Legado
El legado de Miguel Prieto tras su prematura muerte en 1956 constituye un pilar fundamental en la historia del arte contemporáneo y el exilio, especialmente en el ámbito hispanomexicano. Es ampliamente reconocido por la historiografía como el gran renovador y fundador del diseño gráfico y la tipografía moderna de la segunda mitad del siglo XX en México. Su filosofía práctica de la "democracia visual", la convicción de otorgar la misma elegancia tipográfica y rigor técnico tanto a un suntuoso libro de arte como a un programa de mano o un sencillo boleto de entrada para el Palacio de Bellas Artes marcó una escuela perdurable.
Por el lado familiar en España, los documentos que he revisado únicamente registran a su sobrina Rosario Cañizares Prieto, quien desempeñó un papel muy activo en Almodóvar del Campo para recuperar y reivindicar la memoria histórica y artística de su tío tras la censura de la dictadura franquista. Coincidiendo con el centenario de su nacimiento, en noviembre de 2007, el Ayuntamiento de su localidad natal, Almodóvar del Campo, le nombró "Hijo predilecto" a título póstumo, tras haber impulsado en 2001 la muestra de recuperación histórica "La mirada inquieta de un artista comprometido".
Registro de extranjeros en Mexico
Coda
Para finalizar voy a realizar un glosario de las personas con las que Miguel Prieto Anguita estuvo profundamente conectado, figuras trascendentes de la vanguardia artística, literaria y política de la España de la II República y del posterior exilio en México, estas relaciones nos dan perspectiva sobre su personalidad, convicción política y su talento polifacético, que le permitieron cultivar una red de estrechas amistades y colaboraciones de primer nivel en la cultura hispanoamericana.
Poetas y Escritores de la Generación del 27 y de la Vanguardia
Federico García Lorca: En el Madrid de los años treinta, Prieto colaboró estrechamente con él diseñando los decorados interiores y el guiñol para la representación de El retablillo de Don Cristóbal con la compañía La Barraca. Lorca, Pablo Neruda y Prieto concibieron juntos la idea de montar un guiñol literario en las tertulias de la Cervecería Correos de Madrid, dando origen a la mítica compañía de títeres La Tarumba.
Pablo Neruda: Fue un íntimo y entrañable amigo de Prieto. El poeta chileno bautizó a su compañía con el nombre de La Tarumba y le dedicó un poema en la Navidad de 1940 donde acuñó la célebre frase sobre su dualidad creadora: "la armonía y la furia". En el exilio mexicano, Prieto diseñó, maquetó y cuidó con devoción la monumental primera edición de lujo de su Canto General (1950), considerada una de las grandes y últimas obras tipográficas del siglo XX en América.
Miguel Hernández: Prieto y Hernández se conocieron en Madrid y coincidieron en las Misiones Pedagógicas en 1935. Posteriormente, firmaron la ponencia colectiva del II Congreso de Intelectuales en Valencia en 1937 y viajaron juntos en delegación oficial a la Unión Soviética para asistir al Festival de Teatro Soviético. En México, Prieto pintó un emotivo retrato al óleo de su gran amigo en 1947.
Rafael Alberti y María Teresa León: Prieto mantuvo con ellos una estrecha complicidad artística y militante. Dirigió el guiñol de la revista Octubre (fundada por Alberti), realizando los decorados, máscaras y trajes de sus obras revolucionarias, como Bazar de la Providencia. También colaboró en el diseño de la escenografía de la farsa satírica Los salvadores de España para la compañía Nueva Escena en el Teatro Español.
Juan Rejano: Poeta cordobés exiliado en México con quien Prieto colaboró intensamente ilustrando sus obras clásicas (como La esfinge mestiza) y maquetando la revista Romance. A la muerte de Prieto, Rejano le dedicó una sentida y hermosa elegía poética destacando su "sabiduría que no pesa".
Max Aub y Emilio Prados: Con Aub mantuvo una relación estrecha y colaboró en el Consejo Central del Teatro; mientras que con Prados compartió labores en las Misiones Pedagógicas e ilustró su libro Llanto en sangre.
Los lobos del Capitalismo
Intelectuales, directores de escena y promotores
Cipriano Rivas Cherif: Renombrado director de teatro y cuñado de Manuel Azaña, fue un buen amigo de Prieto. Bajo su dirección escénica, Prieto realizó los celebrados decorados y marionetas gigantes para el estreno en Madrid de El retablillo de Maese Pedro de Manuel de Falla en 1934. También viajaron juntos a Rusia en 1937.
Rafael Dieste y Ramón Gaya: Colaboradores muy cercanos en el teatro de títeres de las Misiones Pedagógicas (Retablo de Fantoches) y en el desarrollo de publicaciones republicanas en Valencia, como la revista El Buque Rojo.
Fernando Gamboa: Pintor, museógrafo y diplomático mexicano a quien Prieto consideró "amigo y maestro". Gamboa facilitó su traslado a México y propició su incorporación al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) para dotar de una imagen moderna a la institución.
Fernando Benítez: Célebre periodista e historiador mexicano que dirigía el suplemento cultural México en la Cultura del diario Novedades. Prieto, como director artístico del suplemento, trabajó estrechamente con Benítez, entablando una gran amistad que duró hasta su muerte.
Muralistas y Discipulos en México
David Alfaro Siqueiros y Josep Renau: Nada más llegar a México, se integró a la plástica monumental colaborando activamente con Siqueiros y el fotomontador Renau en el emblemático mural Retrato de la burguesía (1939-1940) para el Sindicato Mexicano de Electricistas. Siqueiros y Diego Rivera ilustraron además las guardas del Canto General diseñado por Prieto.
Vicente Rojo: El célebre diseñador y pintor de la Generación de la Ruptura llegó a México a los 17 años y entró a trabajar en enero de 1950 como asistente y aprendiz de tipografía de Miguel Prieto en las oficinas del INBA. Rojo siempre reconoció a Prieto como su verdadero maestro de diseño y de vida, heredando de él la rigurosidad geométrica, la elegancia tipográfica y el concepto de la "democracia visual".
Fotografía de Miguel Prieto Anguita en 1955
REFERENCIAS
El diseño gráfico en México. Un análisis histórico
Miguel Prieto y la escenografía en la España de los años treinta
Vicente Rojo . Obra en común México-España (1964-2019) Vicente Rojo . Joint work between Mexico and Spain (1964-2019) - Dialnet [Archivo PDF]
Vida y obra de Miguel Prieto Anguita: Vanguardia, militancia y refundación tipográfica en el exilio
El Heraldo de Madrid 12-5-1933 página 2
El Heraldo de Madrid 26-5-1933 página 6
El Sol Madrid 1917 26-4-1934, página 4
El Sol Madrid 1917 26-5-1933 página 4
El Sol Madrid 1917 29-4-1936 página 2
La Libertad Madrid 1919 11-6-1933 página 5
La Época Madrid 1849 13-5-1935 nº 29_763 página 3
La Época Madrid 1849 2221926 nº 26.884 página 2
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Miguel Prieto Anguita - Wikipedia, la enciclopedia libre. Dirección web: https://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Prieto_Anguita
Miguel Prieto Anguita, "un activista cultural" de su época | Historia - Cadena SER. Dirección web: https://cadenaser.com/castillalamancha/2023/03/23/miguel-prieto-anguita-un-activista-cultural-de-su-epoca-ser-ciudad-real/
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Miguel Prieto. 1907-1956. La armonía y la furia - Museo Nacional de Arte
Museo de Santa Cruz, Toledo: opiniones, experiencias y consejos – Minube. Dirección web: https://www.minube.com/rincon/museo-de-santa-cruz-a3122
Originales de primera edición del Canto General de Neruda, accesibles en la IBERO. Dirección web: https://prensa.ibero.mx/es-MX/nota/originales-de-primera-edicion-del-canto-general-de-neruda-accesibles-en-la-ibero
Patrimonio cultural inmaterial del exilio español en México. El trabajo académico del exilio en la Universidad Nacional Autónoma de México - Bienvenidos a Correo del Maestro. https://revista.correodelmaestro.com/publico/html5092014/capitulo5/patrimonio_cultural_inmaterial.html
Prieto - UAM Dirección web: https://www.uam.mx/difusion/plasticas/prieto.html
Vicente Rojo - El Colegio Nacional Dirección web: https://colnal.mx/integrantes/vicente-rojo/
Vicente Rojo, diseñador gráfico - RDU - UNAM Dirección web: http://www.revista.unam.mx/vol.14/num7/art19/index.html (también registrada como https://www.revista.unam.mx/vol.14/num7/art19/)
¡RECUPERADO EL DIBUJO ORIGINAL DE LA PORTADA DE ESTAMPAS DE ALDEA! Dirección web: http://arqueologiadeimagenes.blogspot.com/2016/03/recuperado-el-dibujo-original-de-la.html















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